Martes, 03 de noviembre de 2009
Las mujeres deberíamos empezar a integrar y a construir en nuestras conciencias nuevos arquetipos, y ya que hablamos de imagen tal vez sea el momento en que las mujeres no transijamos con los mensajes prolíficos en estereotipias, y desarrollemos una actitud de denuncia cotidiana y constante ante el sexismo predominante en nuestra cultura mediática. Ejerzamos nuestros derechos
La cultura occidental se ha impuesto en el mundo devastando y/o desconociendo distintas tradiciones culturales. Esto es visible tanto a nivel histórico como actual (más que nada a través de los medios de comunicación masivos) y si es que hay un reconocimiento de las diferencias esto se realiza en la medida en que permanezcan dentro del dominio del lenguaje, del conocimiento y el control propio.
Sin embargo, los debates actuales nos plantean una reflexión en torno al lenguaje que usamos para referirnos al otro cultural, desde donde decimos, lo que decimos, que palabras usamos y porque la usamos lo cual es un ejercicio interesante ya que implica desnaturalizar nuestra formas y producciones culturales.
Esta práctica reflexiva debería ser extensiva e intensiva, es una práctica ética y más aún cuando la reflexión está puesta sobre un grupo que si bien es diferente también es mayoritario: me refiero a las mujeres en el mundo, en el país, en nuestra ciudad, en nuestro hogar y que mejor empezar por casa.
Se trata de una ardua tarea trabajar el sentido común y con las representaciones sociales y patriarcales sobre su papel en nuestra sociedad, Mi madre, mi tía, mi hermana, mi abuela, todas ellas ocupando lugares comunes, subordinados, viviendo situaciones de explotación, humillación, mujeres cuya identidad no es natural sino cultural y política (proletarias del proletariado)

Continuamente a través de las publicidades observamos el refuerzo del estereotipo de la mujer como habladora, coqueta, ambiciosa, complaciente, dócil, emocional, sumisa, envidiosa, voluble, frívola...y esto es peligroso considerando que los niños y niñas permanecen mucho tiempo frente a los medios de comunicación, muchas veces sin mediación familiar.
Así, las mujeres constituyen un colectivo social de contornos y perfiles muy claros, que coexiste con otros grupos que también comparten entre sí características que les singularizan frente a los otros colectivos. En efecto, las mujeres forman un colectivo con experiencias históricas intensas y largas de opresión. De todos los grupos marginados presentes en todas las sociedades, el de las mujeres es el más antiguo y aquel que ha tenido que combatir más arduamente para mostrar que su opresión no es natural, sino social y política.
Además, hay que subrayar la característica de que las mujeres constituyen un grupo social marginado y subordinado en todas y cada una de las sociedades existentes.
Señala Susan Moller Okin que el sexismo es una forma identificable de opresión, muchos de cuyos efectos son percibidos por las mujeres con independencia de la raza, clase o cultura a la que pertenezcan.
Las mujeres son la mitad de todos los grupos sociales, independientemente de la categoría a la que pertenezcan. Su adscripción, sea voluntaria o asignada, a grupos que ostentan una posición dominante en la sociedad no las exime de la subordinación a los varones en el seno de ese grupo. Si su pertenencia es a grupos oprimidos ellas padecen la opresión general del grupo más la suya específica como mujeres. Las mujeres de todos los grupos sociales tienen en común su situación de opresión en el seno de su colectivo. Este hecho por si mismo -la opresión de género- ha constituido el fundamento de su identidad como colectivo. El género es un concepto y una realidad transversal que recorre todos los grupos y todas las realidades sociales. La característica común es que las mujeres de cada uno de los grupos están sometidas al poder patriarcal de los varones de su colectivo de adscripción. El género es una realidad social y simbólica que divide a todas las culturas y etnias por la mitad, resultando de esta división un grupo humano y social -sólo la mitad de la humanidad- fuertemente oprimido.
Los que reflexionan sobre la diversidad cultural, las minorías políticas o el multiculturalismo rara vez escriben sobre las mujeres como un colectivo fuertemente discriminado con graves problemas de infrarrepresentación política y de marginación económica. Incluso hasta en los discursos académicos éstas son pensadas como objeto de estudio de varones expertos.

Las mujeres deberíamos empezar a integrar y a construir en nuestras conciencias nuevos arquetipos, y ya que hablamos de imagen tal vez sea el momento en que las mujeres no transijamos con los mensajes prolíficos en estereotipias, y desarrollemos una actitud de denuncia cotidiana y constante ante el sexismo predominante en nuestra cultura mediática. Ha llegado el tiempo en el que rescatemos y dignifiquemos nuestra imagen. Y en este punto es importante destacar el papel de la Educación, proceso que suponga la creación de una ciudadanía politizada capaz de luchar por las diferentes formas de vida pública y comprometida con la igualdad y justicia social. Es preciso fomentar la alfabetización crítica de las futuras generaciones, en el que hombres y mujeres desarrollen competencias que como receptores les permita desentrañar los significados del conocimiento dominante y tomar conciencia de que no existe práctica de consumo no ideológica.
Si comenzamos a visibilizar y a dar un tratamiento diferente a las mujeres en el lenguaje y las imágenes, reconociéndolas como sujetos de pleno derecho que opinan, participan y están en la sociedad, comenzaremos a retocar el maquillaje que envuelve los viejos roles que venimos desempeñando, para abrir y descubrir los nuevos roles que cada vez más emergen a nuestro alrededor.
Bibliografía
PDF GUIA PARA LA CREACIÓN DE UNA COMUNICACIÓN EN IGUALDAD
INFORME SOBRE LA SITUACIÓN EN 12 PAÍSES EUROPEOS
www.elmundo.es: Estereotipos sobre las mujeres o los lastres para la igualdad de género en el mercado Laboral viernes 03/02/2006
PDF LA EDUCACIÓN INTERCULTURAL EN LA SOCIEDAD MULTICULTURAL por Mariano Fernández Enguita Morata. Madrid 2001
PDF Las diosas en el limbo mediáticoLos estereotipos sobre las mujeres en publicidad
Josefa Isabel Farray Cuevas ULPGC.
PDF Teresa Maldonado Barahona MULTICULTURALISMO Y FEMINISMO
PDF La algarabía de la tolerancia por Oliva Blanco en DEBATE SOBRE MULTICULTURALISMO Y TOLERANCIA.
Por: Maria Ester Santul | CULTURALes | Comentarios (0) | Referencias (0)
Lunes, 19 de octubre de 2009
Rock en Comodoro Rivadavia. 10 y 11 de Octubre de 2009
La ciudad besó a los invitados del centro cultural Buenos Aires y Córdoba: la espera fue emocionante pero entramos tarde… de las bandas locales ni hablar...no estuvimos… uno se prepara para el postre, muy golosos pero gustosos de encontrar algo diferente (después de todo somos habitué del sótano), de las bandas pequeñas no se.., el sol seguramente los hizo lucir aún más y al menos no se encontraron con el ventilador.
Caminamos por las calles de tierra, miramos el cielo y vimos que estaba todo bien… no iba a llover, hacía frío, me arrepentí de no traer bufanda. Buscamos la entrada, que no era por Constituyente, después del laberinto del barrio industrial, donde seguíamos a otros que andaban en la misma y ya se escuchaba 113 vicios, estaban los uniformados esperándonos para el cacheo, después del detector de metal, y de la revisación policial caminamos otra cuadra hasta la entrada de la cancha... allí estaba la muchedumbre escuchando a la banda favorita de los Comodorenses.

Los Vicios, si que tienen años, aunque ahora me doy cuenta que son muchos los cambios en los integrantes, algunos que no están, otros nuevos que no conozco. Hicieron pocos temas y el clásico Terciopelo Terraqueo que tanto me gusta… luego la 25. Esta banda de rock “barrial” es rolinga, sus códigos interpelan a los más jóvenes con letras típicas que refieren al sexo, droga y rock and roll. Obvio el rock sigue siendo igual, sólo que el público se va renovando… entre el ruido de la gente escuche un comentario que decía: “nunca los escuche, pero estuvieron bien”. Creo que la gente fue a pasarla bien, había un buen ambiente y mientras la noche nos cubría se preparaba la legendaria banda Las Pelotas.

En el entretiempo, alguien me preguntó si quería tomar o comer algo: ¿que hay? Pregunté, me dijeron que choripan y panchos… pero también habían otros puestos… hubiese estado bueno una cerveza, que más da! ¿Porque no podemos vivir como en el Quilmes Rock? Pero no, se nota que los comodorenses nos hemos portado muy mal que todo está vedado.
Ya era de noche, el viento y el frío se hacían sentir: la gente lo padecía pero no se quejaba. Chicos y chicas quieren rock!, mientras tanto los organizadores no sabían que hacer con el panel al costado del escenario, no hay que desafiar al viento.
Las pelotas arranca con temas de su último disco, el cantante invitó a escucharlo o a bajar el disco por Internet. Mi entorno desconocía la última obra, hasta que comenzaron a tocar los clásicos, la gente respondía. Que sintonía! Y la voz desde el escenario reconocía lo increíble del público, la gente necesita de estas cosas.
Gracias Bruno y otros que te ayudaron por darnos este momento que realmente valió la pena. Y si, acordamos con vos… los políticos no hacen nada, sólo ponen trabas y así esta la justicia y todo lo demás que se jactan de hacer algo y hacen nada.
Esa noche me fui con la rara sensación de estar en otro lugar, pero, repito, la tierra y el viento hicieron su presencia triunfal, provocador y bravo.
Acariciando lo áspero: domingo multitudinario
La música nos libera de la rutina, libera la mente y el cuerpo cuando bailamos, la música hace bien cuando olvidamos que somos autómatas, destilamos energía y la renovamos por otra.
En la entrada de la cancha, otra vez el cacheo, esta vez observé que había mucha más aglomeración, una larga fila de ávidos asistentes de distintas edades y estilos… la noche iba a ser mucha más abierta en sus estilos musicales. Recuerdo el dicho del cantante de Nonpalidece:!que Collage que hay acá! Tienen una forma muy rara de hacer pogo!

Y el colage de música del domingo 11 de octubre hizo vibrar al caudaloso público que pedía algo más de reggae y una sobredosis de Kapanga. Que luminarias en aquella noche grotesca.

Entre los shows de Los Tipitos, Nonpalidece, Resistencia Suburbana y Kapanga, me quedó con la imagen infinita de mollo con su guitarra peleando con el viento y el talentoso batero que golpeaba con precisión y seguridad la batería. Me quedo con el anhelo de que esta fiesta se repita sin hechos de violencia como lo ha sido estas dos jornadas.

Soy culpable! No escuche las bandas locales, mi cuerpo debía prepararse para la sesión nocturna, sabía que sería otra noche de viento y tierra… soy culpable. ![]()
Enlaces para ver más imágenes
http://comunicacionpatagonica.blogspot.com/
Fotos de fans de COMODORO ROCK '09 en facebook de La Bizarra
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Lunes, 05 de octubre de 2009
La existencia en una misma realidad de distintas culturas no es un fenómeno nuevo, actualemente esto es objeto de discusiones tanto prácticas como teóricas ya que implica pensar nuestra realidad para proyectarnos más allá de lo dado, más alla de la discriminación, segregación y exclusión social.
Este mini-ensayo trata sobre los conceptos que atañen a lo multicultural y algunas posiciones teóricas encontradas... nos debemos distintos espacios de reflexión y acción para abordar nuestra realidad, esos espacios no son faciles de lograr ya que a la ideologia dominante no le es conveniente renegar con las demandas de una mayoría discriminada....
Bajo la bandera del multiculturalismo, los valores clásicos del iluminismo han sido atacados y se los considera poco más que el coto cultural privado del imperialismo occidental. Ernesto Laclau (1996:87)

La búsqueda de una sociedad multicultural justa e igualitaria para todos implica reconocer la falsedad de los discursos acerca del Estado- Nación, etnicidad y religión. Según Gerd Baumann, hoy las culturas se han instalado tanto en el mundo laboral como en el doméstico, con unas prácticas nuevas que se han ido fusionando y readaptando a su nuevo escenario y constatando su funcionalidad en él. Esta realidad está patente en nuestra sociedad compartiendo terreno con posturas estáticas, cosificadas que benefician a grupos determinados.
Desde este punto de vista Baumann sostiene que el concepto de Estado moderno supuso que el mundo está habitado por personas y cada una de ellas tiene su cultura pero la expresión final de esta unidad cultural es la creación del Estado, un acto que eleva al grupo étnico o cultural al estatus, a la libertad o nación. Detrás de la fachada de esta entidad se esconde la filosofía del racionalismo y el romanticismo y se trata de un argumento falso por que todo Estado-nación hace uso de una ideología pseudotribal y la identidad religiosa ha sido sustituida por una cultura cuasi religiosa en la que el Estado-nación produce su propia religión civil.
Otro concepto que causa controversia en los teóricos sobre el multiculturalismo es el de Etnia. Cuando se habla de etnicidad se apela a la sangre desde el pasado remitiendo a la idea de linaje. Para Baumann, la etnicidad no es una identidad dada por la naturaleza sino una identificación que se crea a través de la acción social. Esto destierra la idea de etnia como clasificación, de una herencia importante y unificada de un grupo, identificada por su cultura supuestamente unificada.
Al respecto Michel de Certeau (2004:27), la etnología no es inocente, representa una de las formas de colonización, ya que el interés que aporta la etnología a la cultura popular tiene como una relación de fuerzas entre la burguesía a la cual pertenecen estos etnólogos, y la masa o el medio que se convierte en objeto de su mirada. Es decir, la etnicidad se crea para parecer que se basa en diferencias absolutas y naturales, en lugar de basarse en elecciones relativas y culturales de diferenciación o de diferencias creadas por un centro de poder. Como dice Baumann, no hay vínculo entre cualquier tipo de raza o etnicidad y las propiedades mentales, el comportamiento o las preferencias por cualquier tipo de comportamiento.
Otro grupo que Baumman estudia es el de religión cuya identidad parece inmutable pero depende del contexto en el que se desarrolla esta fe religiosa. No puede existir una definición universal de religión ya que esa definición es en sí misma el producto histórico de procesos discursivos, tampoco se puede separar religión y poder (lo cual es una norma occidental moderna) ya que es el producto de una historia singular surgida de la Reforma.
En situaciones actuales y difíciles de conflicto social a menudo se observa que los límites étnicos, nacionales o migratorios se han transformado en límites religiosos pero hay que tener cuidado ya que las consecuencias de estas conmutaciones tienen un punto en común: bloquean el camino que lleva al dialogo político o incluso al multicultural.
Nada es inocente, lo que está en juego en todos los debates sobre la creación de una nación, la etnicidad y la diferencia religiosa es invariablemente la idea de cultura y como debe tratársela. La definición de Cultura desde un punto de vista procesual resulta necesaria a la hora de entrar en la discusión ya que significa quitar el carácter esencialista de los significados y adecuarlas a la realidad actual. En este sentido, afirmar la particularidad o la diferencia no es posible desde una “existencia monádica” (Laclau, Pág. 89) ya que no hay modo de que un grupo particular que habita en el seno de una comunidad que lo rebasa pueda vivir esa existencia. Por el contrario, parte de la definición de su propia identidad es la construcción de un sistema complejo y elaborado de relaciones con otros grupos. Y estas relaciones tendrán que ser reguladas por normas y principios que trascienden el particularismo de todo grupo
Rescato significativo la mirada de Laclau al decir que la política de la pura diferencia se niega a si misma ya que afirmar la propia identidad diferencial significa, incluir en esa identidad al otro como aquel del cual uno se delimita, así no soy simplemente diferente de los otros sino, en ciertos aspectos fundamentales, igual a ellos. Si se afirma que todos los grupos particulares tienen el derecho al respeto de su propia particularidad, esto significa que en ciertos respectos, son iguales entre si. En toda otra situación la lógica de la diferencia será interrumpida por la lógica de la equivalencia y de la igualdad. En el caso de los bretones Michel de Certeau analiza que si la cuestión no se limita más que a una democracia de grupos políticos, y se reduce a una manifestación cultural de algunos ciudadanos franceses, los grupos no bretones no reconocerán a Gran Bretaña otra cosa que un folklore y puede producirse otro fenómenos más peligroso todavía: para “convertirse” en bretones, los bretones no encontrarán otro medio que “volver” hacia atrás, que regresar hacia su pasado. El bretón no será más que una pieza de museo para ellos mismos sino resulta otra cosa que un signo político, social, etc de su autonomía. Al contrario, en la medida en que el bretón reconozca en estos indicios culturales un problema que lo convoca a tomar una posición nueva en relación con el conjunto de la sociedad francesa, en la medida en que la reivindicación cultural pueda así tomar la forma de un combate político contra la centralización social y cultural, a partir de ese momento la cuestión bretona no puede reducirse a su pasado, ni a un objeto folklórico nacional. (Michel de Certeau, Pág. 122).
Dice Baumann: “Si los racistas utilizan la falsa carta del absolutismo étnico, entonces los antirracistas caen en la tentación de usar la mismas cartas”, en función de esto resulta necesario un análisis histórico de los conceptos usados. El lenguaje tiene efectos sobre la realidad, si queremos un mundo multicultural, un mundo justo, se debe tener precaución con los discursos que subyacen en las palabras que usamos, y en las posturas adoptadas que favorezcan determinados intereses.
Un ejercicio enriquecedor en relación a la perspectiva multicultural tiene que ver con esto, es decir con poseer una visión dinámica de las interrelaciones humanas en su esencia, pues escarba en los orígenes de la interpretación perceptiva. En el momento en que ves al otro te aporta afirmaciones libres de estereotipos y prejuicios, reconoces al otro en potencia, en su devenir, en continuo cambio. Se trata de última, en reconocer al otro más allá de los estereotipos y de los discursos etnocentristas.
Bibliografía
Laclau, Ernesto. Emancipación y Diferencia. Ed. Ariel. 1996
Michel de Certeau. La cultura en plural. Ed. Nueva Visión. Bs As. 1ra Reimpr.2004
Gerd Baumann. El enigma multicultural. Un replanteamiento de las identidades nacionales, étnicas y religiosas. Ed Paidós Studio.
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Viernes, 26 de septiembre de 2008
Grandes empresas, como la que en este mes celebra sus cien años, remontan sus orígenes a la usurpación de extensiones de tierra y masacre de sus pobladores originarios, el pueblo SEL’KNAM, vulgarmente conocidos con el nombre yámana de Ona.

Por Antonio Díaz Fernández
Un siglo de vida, un siglo de impunidad: “La sangre selk’nam aún espera justicia y reparación”
En 1908 se unían dos firmas capitalistas de Patagonia austral, antes Karukinka, hoy tierra del Fuego, antes el país de los Aonik’enk o aonik’o ch’ooneke hoy Santa Cruz. De esa unión surgió una nueva empresa, con una vasta red de sucursales en todo el territorio mencionado y en Chaco. Justamente en los territorios indígenas independientes, que fueron anexados violentamente por el estado argentino. Justamente, los grandes capitales y macro empresas están asociados simbióticamente al despojo y la apropiación de lo que el estado llamó ‘tierras fiscales’. Gobernar es poblar, reza la mentada frase de J. B. Alberdi, pero los que vinieron de otros continentes a ‘poblar’ –fracasados en sus propios países-, decidieron ‘despoblar de homo sapiens sapiens’ esas tierras y re poblarlas con ovinos. Obviamente no lo hicieron en secreto ni a hurtadillas, el estado argentino lo sabía y fue cómplice en muchos casos. El estado nunca intervino, sino que al contrario ponía sus hombres de armas al servicio y protección de los latifundistas y capitalistas y concedía grandes extensiones de tierras a estos migrantes extracontinentales, invisivilizando a sus ocupantes milenarios. Incluso pagaba al genocida Junius Popper como policía. Me pregunto: ¿Qué siente la sociedad argentina, incluyendo sus gobernantes, frente a la ocupación británica de las islas Malvinas? la respuesta es obvia. Me pregunto otra vez: ¿Qué sentirán los qom (toba), los pilagás, los aonik’enk, los mapuches, etc. frente a la ocupación argentina de sus tierras? Los argentinos esperan devolución de Malvinas ¿El estado argentino pensará en devolver las tierras usurpadas a los pueblos originarios y concedidas a los grandes latifundistas?
Grandes empresas, como la que en este mes celebra sus cien años, remontan sus orígenes a la usurpación de extensiones de tierra y masacre de sus pobladores originarios, el pueblo SEL’KNAM, vulgarmente conocidos con el nombre yámana de Ona. Los alambrados de José Menéndez y su ocupación de partes de Karukinka, a fines del s. XIX, espantaba los guanacos, sustento principal de los selk’nam, quienes vieron una alternativa en el ‘guanaco blanco’ –como denominaban a la oveja-, desconociendo que eran ‘propiedad privada’. Pronto, los grandes estancieros se organizaron y comenzó la cacería de SELK’NAM. Federico Echeuline, mestizo selk’nam-noruego fallecido en 1970 testificaba “Y así, pa’ no morir de hambre, buscaban los animales de los Menéndez. Por eso los mataba Menéndez” (Chapmann 1990: pág. 63). Los nuevos ‘dueños’ del país SELK’NAM contrataban ‘cazadores de indios’ profesionales, como Mc. Lennan ‘a’ Chancho Colorado, llamado así por la elevada dosis de escocés que bebía, Mr. Bond, John Mc. Rae, Kovasich, Albert Niword, Sam Islop, Stewart, Peduzzi, Junnius Popper, José Dias, etc. (Magrassi 1989, pág. 24-25)
La célebre matanza de SELK’NAM perpetrada en Cabo Sto. Domingo por el Chancho Colorado, administrador de las estancias de José Menéndez, dejó un tendal de 400 cadáveres (Borrero 1974: pág. 48-49), asimismo su masacre de Cabo Peña es otro más de sus crímenes impunes. Mr. Rigby, capataz de la estancia San Sebastián, escribía a patrón Mauricio Braun en julio de 1900 “No hemos enviado más expedicionario a cazarlos” (Magrassi 1989: pag. 24). El jefe de policía Ramón Cortés, en su diario, fechado 05-03-1987 escribía “... un inglés llamado Saham (o Sam Ishlop) y un italiano llamado Peduzzi. Estos individuos se ocupan pura y exclusivamente en la caza de indios, ya sea en territorio chileno o argentino... mediante una libra esterlina por cada individuo macho y 5 chelines por cada muchacho o mujer” (Magrassi 1989: pág. 24). Envenenamiento de ovejas con estricnina y de ballenas varadas inyectadas con venenos antes que los selk’nam llegara para consumirla (Borrero 1974: pág. 44), eran otras tácticas de genocidio practicadas por los ‘civilizados’ invasores de Karukinka.
Menéndez y Braun: los comienzos de una ‘gran empresa’.
Menéndez y Braun: el fin de una cultura, una sociedad y una lengua.
Menéndez y Braun: adquisición de inmensos latifundios.
Menéndez y Braun: expulsión y genocidio de los SELK’NAM.
¿Qué hay que celebrar?
¿Quién conoce a Teneneshk, Hálimink, Kawchiqol, Atel, Kawsel, Yayosh? Su voces fueron silenciadas para siempre en el obscuro mundo de los crímenes de lesa humanidad, aún impunes. Es muy probable que no se conozca sobre el hain, un haruwen, los klóket’en, un jo’on, etc., el maravilloso mundo Selk’nam fue borrado de la faz de la tierra, por los grandes capitales que se enorgullecen de sus logros, pero no recuerdan como los hicieron, con las manos manchadas con sangre Selk’nam y con peones explotados.
Finalmente me pregunto ¿por quién será el mentado ‘aprecio’? ¿por ud.?
Antonio Díaz-Fernández
Descendiente del pueblo diaguita-kalchakí
FUENTE: http://puertae.blogspot.com/2008/06/la-sangre-selknam-espera-justicia-y.html
Por: Maria Ester Santul | CULTURALes | Comentarios (0) | Referencias (0)
Viernes, 14 de diciembre de 2007
En este trabajo se presentarán los aspectos que se relacionan con la producción del discurso historiográfico dando cuenta de su complejidad desde el abordaje de distintos autores que proponen una critica al modelo occidental sobre como hacer la historia, sus procedimientos, su lugar, las condiciones de producción, entre otros.
En este trabajo se presentarán los aspectos que se relacionan con la producción del discurso historiográfico dando cuenta de su complejidad desde el abordaje de distintos autores que proponen una critica al modelo occidental sobre como hacer la historia, sus procedimientos, su lugar, las condiciones de producción, entre otros.
A partir de la puesta en cuestión acerca del cómo y desde donde se narra la historia aparece el sujeto, el cual esta situado en relaciones de producción y de significación, se halla situado en relaciones de poder que son extremadamente complejas. El que enuncia es el sujeto pero lo que se objetiva es el discurso. Se trata de un discurso que intenta organizar un sentido de la realidad, la cual intenta imponerse y legitimarse como la única posible y digna de ser escrita.
La operación histórica, según Michael de Certeau, se refiere a la combinación de un lugar social, de prácticas científicas y de una escritura. El análisis de las condiciones previas de las cuales el discurso no habla permite precisar las leyes silenciosas que organizan el espacio producido como un texto. La escritura histórica se construye en función de una institución cuya organización parece invertir: obedece a reglas propias que exigen ser examinadas en si mismas (Michael de Certeau, E H.Pág. 6
. Este autor hace referencia a un enlace con un lugar de producción socioeconómico, político y cultural.
El lugar dejado en blanco u oculto por el análisis que exageraba la relación de un sujeto individual con su objeto es la institución del saber. Se trata de un sitio particular en una nueva distribución del espacio social. El establecimiento de un saber no puede separarse de la institución social (E H, Pág. 73). La institución social queda como condición de un lenguaje científico que no sólo da una base social a una doctrina sino también la vuelve posible y la determina.
De esta manera es imposible analizar el discurso histórico independientemente de la institución en funciona de la cual se ha organizado su silencio. Según Habermas el mismo texto confiesa su relación con la institución. Por ejemplo, el nosotros del autor nos remite a una convención. En el texto, es la escenificación de un contrato social “entre nosotros”. Es un sujeto plural que “sostiene” al discurso. Un nosotros se apropia del lenguaje por el hecho de presentarse como el locutor. De este modo, se revela prioridad del discurso histórico sobre cada obra historiográfica particular, y la relación de dicho discurso con una institución social. La mediación de este “nosotros” elimina la alternativa que atribuiría la historia ya a un individuo, ya a un sujeto global. Nos ofrece la positividad de un lugar donde se apoya el discurso sin identificarse con él. Esas leyes silenciosas organizan una verdadera “policía” del trabajo: es preciso estar “acreditado” para tener acceso a la enunciación historiográfica. (E H, Pág. 76)
La historia como práctica “científica”, productora de conocimientos, es una práctica cuyas modalidades dependen de las variaciones de sus procedimientos técnicos, de normas y presiones que le son impuestas por su lugar social y por la institución del saber en donde se ejerce, y también por reglas que organizan su escritura. Todo lo cual puede enunciarse de manera inversa: la historia es un discurso que pone en acción construcciones, composiciones, figuras que son las mismas de toda escritura narrativa y también de la fábula. Pero es también una práctica que al mismo tiempo produce un cuerpo de enunciados “científicos”, si uno entiende por ello la posibilidad de establecer un conjunto de reglas que permite “controlar” operaciones proporcionadas a la producción de objetos determinados
Al respecto Foucault plantea que en toda sociedad la producción del discurso está a la vez controlada, seleccionada y redistribuida por un cierto número de procedimientos que tienen por función conjurar los poderes y peligros, dominar el acontecimiento aleatorio y esquivar su pesada y temible materialidad. De los tres grandes sistemas de exclusión que afectan al discurso, la palabra prohibida, la separación de la locura y la voluntad de verdad, éste ultimo aparecen como enmascaradas pero es una maquinaria destinada a excluir. La Voluntad de verdad es el discurso que históricamente pasa de ser considerado verdadero de acuerdo a quien lo enuncia, ha ser considerado verdadero de acuerdo al enunciado mismo, su sentido, su forma, su objeto, su relación con su referencia.
Certeau sostiene que esa referencia es un sistema que circunscribe a toda interpretación histórica, dicho sistema es como una “filosofía” implícita particular, que al infiltrarse en el trabajo de análisis, organizándolo sin que este lo advierta, remite a la “subjetividad” del autor. Así los hechos históricos se hallan constituidos por la introducción de un sentido en la “objetividad”. Enuncian en el lenguaje del análisis “selecciones” que le son anteriores, que no resultan de la observación -y que no son ni siquiera “verificables” sino “falsificables” gracias a un examen critico. Esto es fuertemente criticado por De Certeau, que sostiene que la “relatividad histórica” compone un cuadro donde sobre el fondo de una totalidad histórica se destaca una multiplicidad de filosofías individuales, las de los pensadores disfrazados de historiadores. (E H, Pág. 70)
El retorno a las decisiones personales se efectuaba tomando como base dos postulados. Por una parte, al aislar del texto historiográfico el elemento filosófico se le suponía una autonomía a la ideología. Un orden de ideas se apartaba de la práctica histórica. Es decir, el texto sería independiente la ideología. Por lo demás esos pensadores se suponen que son un grupo aislado de su sociedad bajo el pretexto de una relación más directa con el pensamiento.
La pluralidad de estas subjetividades filosóficas tiene como efecto el conservar a los intelectuales en una posición singular. Las cuestiones de sentido deberían ser tratadas entre ellos, y la explicitacion de sus diferencias en el pensamiento debería gratificar al grupo entero con una relación privilegiada en el mundo de las ideas. Los ruidos propios de una fabricación, las técnicas, las presiones sociales, las posiciones profesionales o políticas, nada debe turbar la paz de esta relación: el silencio es el postulado de este tipo de epistemología.
Foucault habla de procedimientos que controlan y seleccionan la producción del discurso en la que la disciplina es un principio de control y fija sus límites. Todo discurso existe en el contexto de un sistema de regulaciones, de mecanismos restrictivos o como el los denomina también, de rarefacción.
La organización de las disciplinas se opone tanto al principio del comentario como al del autor. Al del autor, porque una disciplina se define por un ámbito de objetos, un conjunto de métodos, un corpus de proposiciones consideradas verdaderas, un juego de reglas y de definiciones, de técnicas y de instrumentos: una especie de sistema anónimo a disposición de quien quiera o de quien pueda servirse de él, sin que su sentido o validez estén ligados a aquel que ha dado en ser el inventor. Pero el principio de la disciplina se opone también al del comentario; en una disciplina, a diferencia del comentario, lo que se supone al comienzo no es un sentido que debe ser descubierto de nuevo, ni una identidad que debe ser repetida, es lo que se requiere para la construcción de nuevos enunciados. Para que haya disciplina es necesario que haya posibilidad de formular, de formular indefinidamente nuevas proposiciones.
Otra característica de la historiografía es la separación de su propio presente de un pasado. (De Certeau) Así, la cronología se compone de períodos entre los cuales se traza cada vez la decisión de ser otro o de no ser más lo que ha sido hasta entonces . Por turno, cada tiempo nuevo ha dado lugar a un discurso que trata como “muerto” a todo lo que le precedía, pero que recibía un “pasado” ya marcado por rupturas anteriores.
El corte es el postulado de la interpretación (que se construye a partir de un presente) y su objeto (las divisiones organizan las representaciones que deben ser re-interpretadas). El trabajo determinado por este corte es voluntarista. Opera en el pasado, del cual se distingue, una selección entre lo que puede ser “comprendido” y lo que debe ser olvidado para obtener la representación de una inteligibilidad presente. Pero todo lo que esta nueva comprensión del pasado tiene por inadecuado -desperdicio abandonado al seleccionar el material, resto olvidado en una explicacion- vuelve a insinuarse en las orillas y en las fallas del discurso. Son lapsus en la sintaxis construida por la ley de un lugar, prefiguran el regreso de lo rechazado, de todo aquello que en un momento dado se ha convertido en impensable para que una nueva identidad pueda ser pensable.
La Historia se inscribe en un complejo que le permite solamente un tipo de producciones y le prohíbe otras. Así procede la doble función del lugar. La combinación del permiso con la prohibición es el punto ciego de la investigación histórica y la razón por la cual no es compatible con cualquier cosa. Sobre esta combinación debe actuar el trabajo destinado a modificarla.
La historia se define por una relación del lenguaje con el cuerpo (social) y por su relación con los limites que impone dicho cuerpo, sea al modo propio del lugar desde donde se habla, sea al modo propio del objeto-otro (pasado, muerto) del que se habla. La historia queda configurada en todas sus partes por el sistema con que se elabora (H E, Pág. 81)
Señala de Certeau que toda empresa científica produce artefactos lingüísticos autónomos, es decir, lenguas y discursos propios que transforman las cosas y los cuerpos de los que ya se separaron, reforman o revolucionan según la ley del texto el mundo que los rodea. Por eso se propone hacer visible el lugar presente del que toma su forma la reconstrucción histórica cronológica y su ficción lineal del tiempo. Su objetivo es evitar la ficción de un metalenguaje que unifique el todo para que se haga evidente el carácter limitado de los procedimientos científicos y lo que les falta de lo real. Evita así la ilusión dogmática de un discurso que pretenda hacer creer que es adecuado a lo real (ilusión filosófica) de un relato que quiera hacer la ley en nombre de lo real. Ve, así, en la historiografía un oximoron por la relación que implica entre dos términos antinómicos lo real y el discurso.
Ese discurso, según Foucault no son un conjunto de signos que remiten a contenidos o representaciones; sino prácticas que forman sistemáticamente los objetos de que hablan. Ese discurso es irreductible a la lengua y a la palabra, porque es algo más que un conjunto de palabras para designar cosas. El discurso no se diferencia de la lengua y de la palabra, es existencia muda de una realidad, uso normativo de un vocabulario (como un sistema de clasificación), descripción de un vocabulario. Las palabras y las cosas están unidas al vínculo que las une, la cual vemos como natural pero es una relación construida social y cotidianamente en las prácticas, en los discursos. Es el orden del discurso, la ley da orden a las cosas, el orden es la red secreta sede según la cual se miran en cierta forma unas y otras. Los códigos que rigen el lenguaje fija de antemano los ordenes empíricos con los cuales tendrá algo que ver y dentro de los que se reconocerá. Los modos de ser del orden son anteriores a las palabras, a las percepciones, a los gestos que la traducen.
Para De Certeau la escritura genera una distorsión ya que su ley es contraria a las reglas de la práctica desde el momento en que establece un orden cronológico donde se pretende como comienzo lo que es un punto de llegada o fuga en la investigación (que se hace en el presente).
En la práctica de la investigación de Certeau ve una táctica de desviación con respecto al modelo, es interminable, mientras que el discurso establece una conclusión (el libro, el artículo). El texto tiene un fin y el deber de acabar, organiza la introducción. El discurso establece un sistema y una coherencia designada por la unidad y por el nombre propio del autor. La escritura es entonces una ficción fabricadora de engaños y secretos, produce algo secreto en el lenguaje pero no es lo que pone en el lenguaje sino lo que quita, es igual a un cementerio, confiesa la presencia de la muerte, la pone aparte. Es un espejo ambivalente: al hacer historia impone las coacciones del poder pero cuenta historia y en ese sentido proporciona escapatorias (ver tema del relato en la invención de lo cotidiano).
Ante la pregunta ¿que fabrica el historiador cuando deviene escritor? se puede decir que la temporalización hace posible un orden coherente donde hay diferencias y lagunas. La narrativización (ficcionalización) que crea distintos espacios diferentes al espacio plano del sistema crea un espesor que permite colocar junto al sistema su contrario o resto.
Hace cuatro siglos que esta historiografía, como escritura y una práctica que simboliza a una sociedad, ha sido capaz de controlar el espacio que ella se ha dado. Reemplaza el cuerpo vivido con el enunciado de un querer saber o un querer dominar el cuerpo. Transforma la tradición recibida en texto producido. Lo dado es lo construido en el presente, la tradición deviene en pasado, que se excluye, se explota por métodos nuevos para no perder nada de ella.
Hay en otras culturas una relación distinta con el tiempo o con la muerte. En occidente el grupo se da autoridad con lo que excluye (en esto consiste la creación de un lugar propio) y encuentra su seguridad en las confesiones que obtiene de los dominados (constituyendo así el saber de otro o sobre otro). La historiografía trata de probar que el lugar donde se produce es capaz de comprender el pasado, por medio de un extraño procedimiento que impone la muerte y que se repite muchas veces en el discurso, procedimiento que niega la perdida, concediendo al presente el privilegio de recapitular el pasado en un saber.
Este procedimiento paradójico se simboliza y se efectúa con la escritura, la cual tiene valor de mito y de rito. En este sentid, escribir es construir una frase recorriendo un lugar que se supone en blanco: la página.
En occidente hacer historia lleva a la escritura. Esta practica tiene el valor de un modelo científico, no le interesa una verdad oculta que es preciso encontrar, es un símbolo por la relación que existe entre un nuevo espacio entresacado del tiempo y un modus operando que fabrica “guiones” capaces de organizar un discurso que sea hoy comprensible, y es a esto que se llama “hacer historia”.
Conocer estos aspectos y supuestos en la operación histórica, implica reconocer las leyes ocultas y silenciosas que operan en la producción historiográfica y en su escritura. Teniendo en cuenta desde donde se escribe, como se escribe y para que, es posible detectar los desafíos epistemológicos que se le plantea a la historia.
Algunos autores, teniendo en cuenta estas consideraciones sostienen la posibilidad de construir proyectos de diversalidad o diversidad el cual no debería quedar subsumido por universales abstractos o totalidades sino que requiere de la existencia de conectores que establezcan alianzas mundiales y que conecten proyectos que son similares en su diversidad histórica y epistémica surgida de la diversidad de cosmologías en conflicto (respecto a la cosmología occidental). Se trata de realizar una crítica constante a Europa como un referente silencioso y de discurrir cómo pretende ser el sujeto teórico de todas las historias, convirtiéndose en el “lugar de la verdad” (Foucault)
Al respecto Chakrabarty propone “provincializar Europa” que supone un proceso de des-colonización, historizar y desnaturalizar los innumerables supuestos articulados a un eurocentrismo (que no aparece como tal sino como el “natural orden de las cosas”), con la suma precaución de que esa provincializacion no se produzca dentro del esquema epistémico prevaleciente
Bibliografía Consultada
- Chakrabarty, Dipesh, “Poscolonialismo y el artificio de la historia: ¿Quién habla de los pasados indios?” en Walter Mignolo (Comp). Capitalismo y Geopolítica del conocimiento. Bs As. Ediciones del Signo. 2001
- De Certau, Michel. Historia y Psicoanálisis. México. Universidad Iberoamericana, 1998
- De Certau, Michel. La escritura de la historia. México. Universidad Iberoamericana, 1993
- Foucault, Michel. Las palabras y las cosas. México: siglo XXI, 1998 (Prefacio)
- Foucault, Michel. El orden del discurso
UNPSJB
Por: Maria Ester Santul | CULTURALes | Comentarios (0) | Referencias (0)
En este espacio busco compartir información reconstruida desde mi formación, trayecto laboral y experiencial que a veces suele ser gratificante porque... hay aprendizaje significativo!